Lo que cambia cuando empiezas a escucharte.
Cada persona llega con una historia y una necesidad diferente. Estos testimonios muestran algunas de las cosas que pueden empezar a cambiar cuando aprendes a escuchar lo que ocurre en ti, modular tu estado y elegir cómo responder.
Escuchar a quien ya lo ha vivido.
Los cambios no siempre empiezan donde esperamos. A veces aparecen en la manera de relacionarnos, en cómo atravesamos una situación difícil, en nuestra capacidad para parar antes de reaccionar o simplemente en sentirnos más conectadas con nosotras mismas.
La coherencia cardíaca ha sido todo un descubrimiento para mí. He comprobado que, dedicando solo unos minutos al día, puedo reconducir la ansiedad tras situaciones que me alteran e incluso anticiparme a momentos incómodos con mayor serenidad.
Gracias a esta práctica, me he vuelto menos reactiva al comunicarme con los demás, y todo fluye de una forma más fácil y agradable.
Me conozco más porque ahora soy más consciente de lo que hago y de cómo actúo, y sé que cuento con una herramienta muy poderosa para afrontar determinadas situaciones y mejorar ciertas reacciones.
Cuanto más practico, más natural y sencillo resulta integrarlo en mi día a día.
Ha sido para mí una sorpresa ver los resultados en mi relación con los demás.
He podido ser menos reactiva al comunicarme con ciertas personas y todo ha sido mucho más fácil y agradable. Estoy muy agradecida y a la vez ilusionada porque creo que el cambio está en nosotros.
También me siento feliz porque ahora soy más consciente de lo que hago y de cómo actúo.
Me ha sido fácil integrar las técnicas en mi día a día, ya que soy una persona de costumbres, aunque al principio se me hacía un poco extraño, pues es muy nuevo para mí.
Empecé a notar mejoría cuando hice la tercera o cuarta sesión, y sigo usando las técnicas en mi día a día, sobre todo cuando tengo pequeñas recaídas.
Realmente este tipo de metodología me ha ayudado mucho.
Escuchar a quien ya lo ha vivido.
Cuatro experiencias compartidas directamente por personas que han pasado por el proceso.
Cambios que empiezan dentro y se notan fuera.
No todas las personas llegan buscando lo mismo. Algunas quieren sentirse más conectadas consigo mismas. Otras quieren mejorar su forma de comunicarse o aprender a acompañar sin dejarse arrastrar por lo que ocurre alrededor.
Descubrir la coherencia cardíaca me ha permitido reconectar conmigo a un nivel profundo y darme cuenta de cómo mi estado interno influye en la manera en que vivo y me relaciono.
Desde que entro más en coherencia conmigo misma, noto que mi forma de comunicarme también ha cambiado.
La coherencia cardíaca me ha dado otra perspectiva dentro de la comunicación y me ayuda a estar más presente en lo que ocurre.
La coherencia cardíaca a mí me ha ayudado tanto en el trabajo como en casa con mis hijas.
He podido pasar de una posición más pasiva a acompañar de una manera más activa sin dejarme llevar por la emoción.
Recomendaría este curso a cualquier compañero porque para mí el corazón es un elemento muy poderoso.
Primero tienes que creer. Después tienes que practicar. Y cuanto más practicas, más fácil resulta integrarlo.
Diferentes personas. Diferentes puntos de partida.
La práctica puede incorporarse a situaciones muy diferentes: comunicación, estrés, emociones intensas, relaciones o momentos en los que necesitamos recuperar claridad y presencia.
He aprendido técnicas que hoy por hoy son muy importantes para mi día a día. He sentido realmente que me han servido de mucha ayuda y he notado mejoría en mis problemas iniciales de estrés.
He notado mejoría en mis problemas iniciales de estrés.
He aprendido técnicas que hoy por hoy son muy importantes para mi día a día. Tenía cambios de humor, irritación, ataques de ansiedad y muchos nervios.
He sentido realmente que me han servido de mucha ayuda y he notado mejoría en mis problemas iniciales.
La semana pasada en el trabajo llegué a 120 latidos por minuto, apliqué una de las técnicas de Entra en Coherencia y en cuestión de unos 5 minutos pude observar que mis pulsaciones habían bajado a 85 lpm y siguieron bajando, hasta quedarse a 75 lpm.
Gracias a eso pude relajarme y sentirme mejor; más tarde apliqué otra técnica y reinicié para poder continuar con mi día a día.
Me ha generado optimismo, paz y agradecimiento.
La práctica en el grupo ha sido una vivencia extraordinaria, poder sentir toda esa energía positiva que te llena y te da fuerza para poder ayudar a los demás.
Cuando el cambio empieza a formar parte del día a día.
Algunas experiencias necesitan más espacio para explicar qué cambió y cómo se trasladó la práctica a la vida cotidiana.
Siempre he tenido cierta facilidad, por la propia experiencia, de conseguir la relajación física y mental, pero no he sido consciente de la importancia del corazón hasta que no he realizado el entrenamiento en coherencia.
Para mí ha sido muy importante averiguar lo potente que es su corazón, hasta el punto de descubrir, en mi caso, que es la base para que el cuerpo y el cerebro vayan a una.
Puesto que siempre he tenido pautas mentales para enderezar mi estrés, estas no siempre me han funcionado o implicaban tener que disponer de mucho tiempo.
Lo que aporta esta metodología es la posibilidad de permitirte la autorregulación de tu sistema nervioso. Mi aha ha sido cuando he sido consciente de que lo más importante soy yo misma y mi bienestar.
A pesar de todos mis años de experiencia, nunca había sentido emociones de una forma tan genuina como las que he podido experimentar gracias a la coherencia cardíaca y a Anna Esclusa.
Antes de empezar, gestionaba el estrés y las situaciones difíciles del día a día de manera poco eficiente. Básicamente, se trataba de ir apagando fuegos y aguantar lo mejor posible.
Cuando llegaba a casa, el nivel de estrés o preocupación me acompañaba y las relaciones familiares se veían afectadas sin que yo fuera plenamente consciente del origen.
Había normalizado llegar a casa cansada, sin ganas de hacer nada e irritable.
Mi estrés tenía una manifestación emocional, pero también física (problemas para descansar, de estómago). Por otro lado, cualquier reto lo vivía como un problema; se me hacía una gran montaña y desde el principio mi energía era baja.
Lo que más destacaría de la metodología es que, ante cualquier situación, problema o reto, la solución solo puedo encontrarla desde mí misma.
Llegas a la conclusión de que primero eres tú misma. Te cambia la forma en que miras el mundo; mirar desde el corazón, en coherencia cardíaca, te cambia esa visión y pienso que es una visión más positiva, optimista.
El material utilizado y el formato facilitan mucho la comprensión de los contenidos, pero lo que da el «colofón» final y da la excelencia al curso es la formadora, que sabe transmitir perfectamente con palabras sencillas y ejemplos cotidianos lo que quiere contar.
Ahora mantengo un poco más a raya la tensión o estrés en el trabajo y, lo más importante para mí, la comunicación, tanto en el trabajo como en casa, ha mejorado.
Gestiono mejor mi energía durante el día y la prueba es que puedo llegar a casa después de un día difícil y no sentirme tan cansada, incluso ponerme a repasar mates con mi hija adolescente y no acabar discutiendo.
Mis problemas para dormir y el dolor de estómago han desaparecido.
La transformación empieza en tu corazón.
Aprende a escucharte, modular tu estado y comunicarte desde la coherencia del corazón.
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